A Germán Espinoza lo conocí por "Crónicas de un caballero andante"(1999) de Arango editores y quede en suma cautivado por una prosa erudita y de enorme fascinación por el conocimiento de lo que nos hace humanos. Esto es, “la virtualidad” propia de la especie. Ya que debemos, crear y re-crear para no caer en el “sin- sentido” del designio biológico de desaparecer. En aquel volumen, me aproxime a; la antropología política en el continente Africano, los refugiados Nazis en América Latina, el primer manifiesto nadaista en el café 'El automático' de Bogotá en 1956 y sobre el seguimiento al 'iluminado' Saint Germain en diversas obras literarias europeas de los siglos XVIII, XIX Y XX.
Luego llegaron a mi haber, algunos cuentos rebosantes de genialidad a decir de Baudelaire: " El genio es la infancia recobrada" en un volumen de “Cuentos completos”(1998) de Arango Editores en donde el autor encontró la posibilidad de multiplicidad de mundos mucho antes que lo hicieran los expertos en astrofísica de la URRSS que exploraron tal posibilidad (“probabilidad”) en sus investigaciones pariendo del teorema de Drave. Espinoza visualiza, esto en uno de sus cuentos de Juventud; en donde un grupo de personas, debe viajar por el cosmos, al interior de una nave en búsqueda de un planeta, en el que pueda florecer nuevamente la especie humana. Y por ultimo “Herejías y ortodoxias”(2007) Publicada por editorial Taurus y en donde este portentoso autor se desprende de los categoriales de la representación para desnudarse en palabras agiles y sin temor alguno a las instituciones y la muerte misma que lo acecha.
A continuación, publicamos una reseña de el seleccionador de textos y prologuista de “El mundo según Germán Espinoza” —Gustavo Tatis Guerra :"Llegar al alma de aquel niño que jugaba solo en el centro de un patio de Cartagena de Indias, y encontrar la esencia del espíritu del hombre que a lo largo de sus 69 años de vida escribió una de las obras narrativas de mayor exigencia creadora en la literatura de Colombia y América Latina del siglo xx y principios de esta nueva centuria, es el objeto de este diccionario de confesiones perdurables de Germán Espinosa.
Esta suma de visiones es una aproximación al ser y al escritor –destacado entre los sesenta personajes de la historia colombiana–, autor de esa obra excepcional, La tejedora de coronas (1982), incluida por la Unesco en su colección de obras representativas de la humanidad y valorada por la crítica como una de las cuatro mejores novelas del país en el siglo xx.
Este libro es una ventana para asomarnos al pensamiento del Caballero de la Orden de las Artes y de las Letras de Francia. Hay aquí una palpitación del alma de Germán Espinosa, criatura que asciende a lo más profundo de la niebla y descubre el raro fulgor en la oscuridad, el secreto y la crudeza en la claridad. He aquí su concepción del mundo, de su literatura y su exquisita erudición sobre lo divino y lo humano. Mirada visionaria, polifónica, dotada de belleza y sabiduría. Como quien se sienta a escuchar el mar."
Aquì, un fragmento de una entrevista con gloria Valencia de Castaño en el año de 1994.


